A menudo me encuentro con a escaladores que se lesionan una y otra vez, y normalmente la lesión se produce en el mismo lugar. Como deportistas que somos todos tenemos alguna zona más vulnerable y susceptible a sufrir lesiones, donde las molestias, tendinitis o contracturas se repiten con frecuencia, y de las cuales nos cuesta recuperar.

¡Si eres de los que no te lesionas nunca, ole tú! Este post no es para ti. Aunque la verdad, como escaladores estamos expuestos a sufrir una lesión en algún momento debido a los altos niveles de exigencia física, mental y emocional que nos toca sostener.

Así que, las lesiones están ahí. Forman parte de la escalada y son una gran oportunidad para detectar algo que no funciona y poder mejorarlo.

¿Estás frustrado por tener que parar de escalar o detener tu entrenamiento de manera periódica debido a las lesiones?

A nivel personal, las lesiones han estado siempre muy presentes en mi vida deportiva, sobre todo cuando escalaba en mi época más fanática e inconsciente donde poco importaba lo que mi cuerpo necesitaba y solamente me enfocaba en… ¡escalar, escalar y escalar! ¿Te suena?

como dejar de lesionarme en la escalada

Lo que ocurre normalmente es que cuando estás entrenando y escalando con regularidad, tu condición y preparación física aumentan mucho. Te sientes fuerte física y mentalmente. ¡Es en este punto cuando hay que vigilar más! ¿Por qué? Por qué el ego (hablaremos del ego y la escalada en otro post) se crece y se hace fuerte. En este momento te crees capaz de todo, fuerte e invencible. Tu confianza y seguridad personal aumentan y de repente parece que todo funciona. Podemos decir que en este momento estás centrado en las necesidades (o carencias) de tu mente y no en lo que necesita tu cuerpo. ¿Y qué ocurre? Que te descuidas, superas tus límites físicos, no descansas, te nutres mal… ¡y te lesionas! Sí, las lesiones nos la provocamos nosotros solitos. No es por culpa de la temperatura exterior ni la calidad de la roca. Tampoco si el día está nublado o el compañero de cordada despistado, NO. Somos responsables de cada una de las lesiones que tenemos, y es por eso que tenemos que actuar al respecto.

Así que… ¡vamos allá!

CÓMO EVITAR LESIONARTE CUANDO ESTÁS EN TU MEJOR MOMENTO


Cuando estás en tu mejor momento significa que estás entrenando y escalando con regularidad. Estás encadenando, probando vías nuevas, duras y exigentes al límite de tu nivel. En este sentido, tu cuerpo está mucho más expuesto a sobrecargas musculares en zonas concretas y susceptibles a sufrir tendinitis, contracturas y lesiones de hombros, espalda, antebrazos, dedos, entre otras.

Primero de todo necesitas urgentemente aprender a escuchar a tu cuerpo con toda tu atención para ser capaz de detectar cualquier signo que indique que algo no funciona. Para ello necesitas mejorar tu consciencia corporal… ¡y practicar mindfulness te ayuda a conseguirlo!

A partir de aquí, si consigues darte cuenta de cualquier signo de dolor, por muuuuuuy leve que sea… ¡PARA! Sí, para de escalar siempre que la situación te lo permita o reduce el nivel de intensidad de manera urgente. A menudo como escaladores nos cuesta parar cuando sentimos un leve dolor en alguna zona de nuestro cuerpo. Somos así de testarudos y pensamos que no es nada grave y que pasará con el tiempo. Y puede ser que sí, que sea algo sin más importancia y que se solucione rápidamente. Pero puede ser que no… que sea el indicio de una lesión que puedes prevenir totalmente si paras cuando tu cuerpo te lo indica. Así que, frente cualquier signo de dolor, para de escalar y pon atención a tu cuerpo. Esto te ayudará a no lesionarte cuando estás en tu mejor momento.

Otra cosa que te diría es que cuides la flexibilidad articular de tu cuerpo y descanses. La escalada es un deporte que induce a repetir un patrón de movimiento de manera continuada, y sobre todo cuando estás entrenando para obtener un resultado concreto o cuando estás repitiendo una vía de tu máximo nivel para conseguir encadenar. En este sentido, el patrón de movimiento acabará creando descompensaciones estructurales. Por eso, es clave conocerlas y saber cómo prevenirlas para evitar lesiones derivadas de sobrecargas. ¡Por ello necesitas descansar y practicar yoga desde ya!

Los tendones y la musculatura en general se fortalecen después de una sesión intensa de escalada en roca o tras los entrenamientos, con un descanso adecuado. Esto ayuda a relajar la musculatura, mientras las sesiones de yoga (estiramientos) ayudan a aumentar la flexibilidad articular. Además, los tendones en concreto necesitan un mayor riego sanguíneo para recuperarse que los músculos. Este riego se favorece con un descanso que a menudo no se les da. La practica de yoga ayuda y acelera este periodo de recuperación.

En este sentido, y debido a una falta de atención en tu salud deportiva, las lesiones por sobrecarga llegan en lo momento en que te sientes más fuerte, tras una gran carga de entrenamiento o escalada.

¿LO SABÍAS?

¡PRACTICA YOGA! 🙂

yoga para escaladores

En resumen, estos son los 4 tips para evitar lesionarte cuando estás en tu mejor momento:

  1. Escucha cualquier signo de dolor en tu cuerpo. Para ello ayúdate del mindfulness que favorece tu consciencia corporal.
  2. Para de escalar o detén tu entrenamiento frente cualquier dolor que detectes.
  3. Descansa para favorecer la recuperación de los tendones y músculos sobrecargados.
  4. Practica yoga para aumentar tu flexibilidad articular y evitar lesionarte.

Así que… ¡cuando te sientas fuerte, cuídate más!

¡Hasta pronto!

Marc

 

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